Hace
hoy 3 semanas que estoy en Sevilla, y mucho he aprendido. Los Sevillanos son
gente muy amable, pero hay personas y personas. Si vienes y intentas hablar en
inglés, pocos son los que te van a contestar. Y los que te contestan lo dirán
todo malo. Mi primero día aquí no quería hablar en Portuñol, así que he hablado
en inglés. Resultado, me he perdido varias veces porque nadie sabía lo que
hablaba. Vas a los restaurantes, y pides información, olvida eso. No van a
entender mucho, te digo ya.
No estoy haciendo un ataque a lo españoles, la verdad es que me encanta mucho España y los españoles pero cuando se trata de inglés, no son las mejores personas para te ayudar. Y mismo los que dicen que ‘’hablan’’ inglés, lo resultado es fatal, hablan con lo acento español, y ahí ni haces idea que idioma están hablando.
Los precios no son muy diferentes que en Portugal, aunque hay sitios que son muy caros y otros muy baratos. Hay Starbucks en casi todo el lado en Sevilla, pero KFC ni verlo.
Hay Mcdonalds, pero lo que verás más son Burger King. Hay llaollao y muchos cafés con Cervecita y tapas. Aunque no he intentado hacerlo.
En la universidad, aun poco puedo decir, pero la mayoría es dueño de su nariz, cerrados y no te dejan entrar en su grupo tan fácil. Tuve platicas de genética esta semana, con dos chicas, y otros compañeros, la verdad es que no veo una grande amistad entre ellos como veo en Portugal. Es como si tuvieses tu grupo, y ese grupo es tuyo y los demás son solo otras personas del grupo. Se ve que los chicos, bien, la mayoría les gusta mucho las clases, y las chicas están más en hablar y escribiendo en el ‘’whasa’’ como ellas dicen (Whatsapp).
Aquí hablan rápido, hasta hoy he entendido casi todo que me han dicho, pero hay uno o dos que no entiendo casi nada, porque parece que tienen un sapo en la boca. Pero creo que esto es general aquí, pues los sevillanos ya me han dicho que mismo entre ellos ni siempre se entienden.
En mi casa son todos amables, y hasta ahora no tengo problemas. Lo casero es raro, pero todavía es muy amable. Creo que he elegido (mismo con prisa) una de las mejores casas que podría tener. Lo que me puedo quejar es que mi ventana es la parte de tras, y no veo el sol, sino unos rayos de sol.
La comida de lo dia a dia aquí es raro, miras los estudiantes comendo bocadillos calientes, y casi en todas las clases miras personas con bebidas como Redbull y Monster Energy. Yo tampoco entendía porqué lo hacían, hasta que en mi tercera semana empecé a entender. En mi opinión es porque las clases son seguidas, o sea, por la mañana empezó siempre temprano, y salgo por las 12-13h, y solo vuelto a tener clases por las 4h o 5h30. Así que lo tiempo que espero por la clase hay sueño, y casi que da para hacer una siesta, pero hay que tener concentración en lo que estás haciendo.
Las amistades que tengo son raras, aquí son raros. Pero llevo 3 semanas, y a ver si marzo me trae algo nuevo.
Busco aún sitios verdes para buscar y pasear. Aunque Prado de San Sebastián y los Jardines de la plaza de España sean grandes, son muy pobres en lo que digo de árboles y biodiversidad.
No estoy haciendo un ataque a lo españoles, la verdad es que me encanta mucho España y los españoles pero cuando se trata de inglés, no son las mejores personas para te ayudar. Y mismo los que dicen que ‘’hablan’’ inglés, lo resultado es fatal, hablan con lo acento español, y ahí ni haces idea que idioma están hablando.
Los precios no son muy diferentes que en Portugal, aunque hay sitios que son muy caros y otros muy baratos. Hay Starbucks en casi todo el lado en Sevilla, pero KFC ni verlo.
Hay Mcdonalds, pero lo que verás más son Burger King. Hay llaollao y muchos cafés con Cervecita y tapas. Aunque no he intentado hacerlo.
En la universidad, aun poco puedo decir, pero la mayoría es dueño de su nariz, cerrados y no te dejan entrar en su grupo tan fácil. Tuve platicas de genética esta semana, con dos chicas, y otros compañeros, la verdad es que no veo una grande amistad entre ellos como veo en Portugal. Es como si tuvieses tu grupo, y ese grupo es tuyo y los demás son solo otras personas del grupo. Se ve que los chicos, bien, la mayoría les gusta mucho las clases, y las chicas están más en hablar y escribiendo en el ‘’whasa’’ como ellas dicen (Whatsapp).
Aquí hablan rápido, hasta hoy he entendido casi todo que me han dicho, pero hay uno o dos que no entiendo casi nada, porque parece que tienen un sapo en la boca. Pero creo que esto es general aquí, pues los sevillanos ya me han dicho que mismo entre ellos ni siempre se entienden.
En mi casa son todos amables, y hasta ahora no tengo problemas. Lo casero es raro, pero todavía es muy amable. Creo que he elegido (mismo con prisa) una de las mejores casas que podría tener. Lo que me puedo quejar es que mi ventana es la parte de tras, y no veo el sol, sino unos rayos de sol.
La comida de lo dia a dia aquí es raro, miras los estudiantes comendo bocadillos calientes, y casi en todas las clases miras personas con bebidas como Redbull y Monster Energy. Yo tampoco entendía porqué lo hacían, hasta que en mi tercera semana empecé a entender. En mi opinión es porque las clases son seguidas, o sea, por la mañana empezó siempre temprano, y salgo por las 12-13h, y solo vuelto a tener clases por las 4h o 5h30. Así que lo tiempo que espero por la clase hay sueño, y casi que da para hacer una siesta, pero hay que tener concentración en lo que estás haciendo.
Las amistades que tengo son raras, aquí son raros. Pero llevo 3 semanas, y a ver si marzo me trae algo nuevo.
Busco aún sitios verdes para buscar y pasear. Aunque Prado de San Sebastián y los Jardines de la plaza de España sean grandes, son muy pobres en lo que digo de árboles y biodiversidad.